Te mataré si se lo dices a alguien!

Nosotros, los seres humanos, somos un conjunto de curiosidades casi siempre interesantes, extravagantes y extrañamente chistosas. Dentro de estas curiosidades entran a tallar las manías (y ahora ved aquí a mi siempre presente aporte a la cultura, es decir...exacto! Ya sabes lo que viene no picaron(a)! ...la explicación del caso...oh, Sí!); las manías son las extravagancias, preocupaciones caprichosas por un tema o cosa determinada y/o los afectos o deseos desordenados que pueden mucho más que nuestro autocontrol y que casi nunca sabemos por qué las tenemos a menos que seamos asiduos visitantes del psiquiatra (que acá entre nos, no es algo malo, eh! Si le necesitas...adelante! A qué te esperas?).
Obviamente mis queridos lectores, hoy estoy usando el término de manía en el lenguaje común y corriente! Nada que ver con la definición relacionada a los trastornos mentales (o no más de lo normal, claro).
Hecha la aclaración del caso regresemos sobre mis oraciones y pongamos sobre el tapete de la pantalla a algunas de estas rarezas en pos de hacer un ejemplo algo entendible, algún aporte voluntario a la clase?.....ninguno? buuuuu! Sois unos cobardes! Entonces leán:
Caso número 1: María, 21 años, todas las mañanas al despertarse hace un moño su pijama y lo cruza sobre su cama, si alguien osa desarmarlo es capaz de perseguirte hasta atraparte.
Caso número 2: Adolfo, 23 años, recorta imágenes de súper héroes o robots de cuanto periódico o revista se le cruce en el camino para luego pegarlas en un cuaderno y admirar sus páginas todos los días mientras hace soniditos curiosos.
Caso número 3: Cinthya, 25 años, pese a sus años aún se "chupa" el dedo para poder dormir, aparte de ello también necesita algo que ella bautizo como su "mantita" y que en mal cristiano no es más que un trapo vejestorio que ella carga consigo desde que tiene 7 años.
Caso número 4: Juan, 16 años, aunque nadie lo crea (ni yo me lo creí aun cuando lo vi! Claro que de mera casualidad) este encantador joven tiene una manía de las que te hacen pensar mucho en no darle un beso. Chupa (succiona...mete en su boca caray!) medias... calcetines! (Chaussures, socks...por si sobra algún poliglota).
Ahora a partir de los ejemplos dados (que supongo quizá alguno se ha sentido identificado, no? Claro es que no necesariamente en lo mismo, pero por ahí...U_U. Jujuy!..no teman, vuestros secretos están bien guardados; nunca se los diré a nadie a menos que... n_n, bueno vosotros sabéis, también tengo algo de malvada, eh!) pongamos en evidencia algo: las manías no son como los tics, que son espasmos involuntarios de los que muchas veces ni por enterados de su existencia nos damos (cosas como: te tiembla la ceja izquierda, te muerdes las uñas o te colocas ese mechón rebelde tras la oreja cada 30 segundos), sino que son hechos de los que somos terriblemente conscientes! Nos avergüenzan la mar de veces y nos morimos de pena si nuestros amigos se enteran! Pero sin embargo no podemos contra ellas! Las NECESITAMOS! Ahora entiéndase también que no son necesariamente aquellas cosas que mostramos ante el público para que nos identifiquen como "sui generis" sino aquello que es NUESTRO, nuestro!
Es por ello que damos las más sutiles amenazas a aquel ser que posea la tan mala fortuna de ser testigo presencial de nuestros secretos "Top" que pensábamos bien guardados en la intimidad de nuestra casa o cuarto, cosillas tales como:
"Te juro que si llegas a decírselo a alguien aunque sea en tus sueños te hare sufrir tanto que le darás un nuevo significado a la palabra dolor".
Frases tan bien armadas que me pregunto cómo es que no caes muerto tú mismo de tanto veneno...
Temblorosa de espanto,
Yo, la nena que nunca te dirá cuál es su "secreto culposo".




Comentarios
je je je. muy pero que muy bueno mi ireth¡¡
escribes genial e interesantísimo el tema, la verdad muy interesante y me reí un buen rato mi linda¡¡
mil besos¡¡¡¡¡
INTERESANTE CREO K TODOS SOMOS DIFERETENTES ES POR ESO K NUESTRAS MANIAS TAMBIEN LO SON MUY GRACIOSO ME REI MUCHO POR CIERTO NO LE DIRE A NADIE QUE NO KIERO MORIR TAN JOVEN BEZZOS
Oye... ¿Y el tuyo? Vengaaaaa... vaaaa.... si no se va a enterar nadie....
Saludetes... me ha gustado esta entrada.
Yo creo que todas las personas deberían ir con un psicólogo, no será una cura, pero pienso puede hacer más bien que mal…,eso digo yo…