Porque Ser una princesa...

I want to be a princess
- - Cuánto desearía ser una princesa - exclamó con dejo lánguido Marieta tras un suspiro atronador mientras se dejaba caer con gracia sobre los cojines de su cama.
El libro cuyas hojas eran las culpables de sus ansias enamoradizas yacía boca abajo sobre su vientre mientras un coro de suspiros nadaba en tonos cada vez más agudos alrededor de su cabeza de mejillas sonrosadas y pestañas batientes.
Ser una princesa en un castillo de enormes puertas de roble y torres solitarias; una princesa encantadora de cabellos largos y perfumados, sostenido por joyas exquisitas que parezcan flores reales; una princesa con miles de vestidos que parezcan noches estrelladas o cielos diáfanos deslumbrantes; una princesa de modales pulcros y maneras primorosas; una princesa de cuento de hada, pero en carne y hueso; una princesa que obtendría un príncipe de ensueño con el que comer perdices y ser felices "forever and ever" porque el divorcio ahí ni suena ni truena.
Aunque, claro, ser una princesa requeriría muchos - meditó mientras torcía la boca con decepción al caer en cuenta de la fea realidad - muchos...ejem... "muchochotes" sacrificios y esfuerzos. Algunos de los cuales, pensándolo con mayor profundidad, serían mucho pedir hasta para alguien con toda disposición y gran voluntad, y no para alguien como era ella, había que ser sinceros.
Porque una princesa tiene una figura excepcional, una silueta definida por dioses magníficos para ser derroteros de pensamientos pecaminosos; ósea, una princesa no podía darse el lujo de atracarse de pastelitos y luego intentar pasar disimulando los resultados de tales excesos; porque obviamente, los rollitos no son distintivos reales.
Porque una princesa tiene un cutis de porcelana, piel suave como pétalos y ningún defecto visible, tales como algunos indiscretos vellitos o tal vez, incipientes bolsas bajo los párpados; ninguna princesa que se valga podría vagabundear desvergonzadamente por todos lados con un enorme barro en la punta de la nariz.
Porque una princesa siempre luce perfecta, acertadísima en su vestuario para con cada ocasión sin parecer nada preocupada por ello ya que su elegancia es innata, herencia directa de su sangre azul; en otras palabras no podría menearse con aquel jean vejestorio, pero tan cómodo, tres tallas más grande y en el cual cosiste tres parches para disimular dos huecos y una mancha indecorosa.
Porque una princesa siempre se comporta a la altura de sus circunstancias, hace venias y posee un lenguaje de épocas inmemoriales, y claro, eso significa que de ningún modo podría lanzarse a reír como enajenada mientras hace ruidos repudiables o le dice "oye vieja" a su señora madre, porque eso de ningún modo seria cordial y respetuoso.
Porque una princesa posee unas habitaciones de ensueño, inmaculadas, preciosas, impactantes, femeninas y geniales, y de ningún modo podría tener tres pares de zapatos arrojados por su propia cuenta por todos lados y una remera durmiente sobre el suelo desde quién recuerda cuántos días (y mejor callamos sobre las pelusas de debajo de su cama).
Porque una princesa tiene una familia real con las mismísimas cualidades que ella y por añadidura de rango, con coronas más grandes, y no a otros simples mortales que hacen salvajadas por lo más floridas e indecibles en lenguaje cortés.
Porque una princesa en buen cristiano significaba ya tantas cosas que mejor dejaba la cuenta que el cansancio empezaba a ser muy grande - pensó al fin Marieta, y con un ligero brinco se puso de pie orgullosa de ser una simple vasalla, pueblerina, desordenada, panzoncita, pero libre e independiente como ella más quisiera.
Y colorín, colorado...que así sea, así sea.
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Comentarios sobre Porque Ser una princesa...
bueno....las princesas también lloran........
aunque en los cuentos no lo ponga.
besos meli'¡¡¡¡¡
MARLEN, parece que hay demasiado oculto en tu comentario para un entrada que pretendió ser una burla a puertas cerradas. mmmmmmmmmm......
Besos!
Las princesas querida amiga, se hacen poquito a poquito, con cada historia, con cada aventura, con cada fracaso...
Las princesas navegan por internet y son burlonas, comicas, respondonas, libres y divertidas...
Las princesas dan un poquito de miedo a mucho principe de pacotilla...
Y nadie las entiende ...pero que carajo importa
BESITOS PRINCESA
SEXY REBELDE BRUJA PRINCESA POR HORAS
será que esta sátira nadie me la pillo o que es demasiado personal para esperar tremendo hallazgo?.....me pregunto.
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SEXYREBELDE, las princesas son un título que significa lo que venga en gana según el gusto del portador y del dador....yo prefiero ser una condesita, me suena no sé por qué más encantador. jajajjajajaa...soy rara, lo sé.
Y estoy más que segura que tu tercer párrafo contiene pura verdad!
Besos!
Ella habia crecido en el perfecto Jardin de Dios, de ese Dios que el Rey de reyes, el cual se convirtio en Princesa.
La Princesa de Dios. Jenny siempre Princesa. UNa Princesa Rosita!
JENNYOMAR, "La Princesa de Dios"...wow! cuánta verdad llevas!.....somos ahí más que princesas!! seremos Diosas!!
Ya leí a saltadas yyyy.....jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja...
es todo....naad...espera ....jajajajajajajaja..solo un poquito más...en realidad me ha hecho reír.
Saludos!!!!!
encantador y encantadoras.!
princesitas .. mis mugrositas princesitas. con que jabon se lavaran.?
que bonito. saludos y besos
monezito
Hay cada cosa en esta vida....... (jolines!!)
jajjaa demasiado oculto en mi comentario¿¿¿¿



meli por marlennnnnnnnnnnnn
jajajajaja
hay cada cosa en esta vida......................
quisiera llegar a ser una linda princesa como mi nombre