El peso de ser diferente
Gente, qué tal? Sé que cuesta volver a las andadas, volver a reconectar neuronas y empezar de nuevo con la rutina (creo que lo lloré en la anterior entrada, no?)...sin embargo, vamos....estiremos nuestros huesos y músculos agarrotados!! Vamos y uno...y dos, y uno..y dos!! Eso...vamos! Que sí podemos!! (una clases de gimnasia gratuita!).
Hoy andando por ahí, en una de esas caminatas sin rumbo fijo que suelo darme cuando..pues cuando necesito aire (normalmente acabo cerca de algún lugar de ventas de helado, aumentando mi nivel de azúcar mientras miro al vacío en una intensa charla tras bastidores); me encontré de golpe y sin intención (que si los hubiera visto a tiempo, hubiera aprovechado para esconderme tras lo que sea que se me cruzara en el camino) con un grupo de chicos a los que en dolor no puedo llamar "desconocidos". Me reconocieron, como es obvio (con esta carita que tengo... a decir de ciertas personas "exótica", a que sigo sin entenderlo...jojjojojojojojojojojojoojojojo! ¬¬), se acercaron (me cercaron sería más exacto de decir) y para más mal que bien empezaron a hablarme (que no es lo mismo decir que hablamos ya que mis monosílabos no eran una charla muy brutal que digamos!)).
Los minutos transcurrieron así bajo el cielo nublado que en buena fortuna era el que nos daba la bienvenida desde muy por encima de nuestras cabezas, minutos que yo pasé apoyándome sucesivamente de mi pierna derecha a la izquierda y de retorno con pequeños recesos en que zapateaba casi imperceptiblemente mientras miraba ansiosa el reloj de mi celular (nunca tengo de pulsera) bajo el disimulo de ver mis mensajes (no vaya a ser que se sintieran ofendidos!!...vamos, vamos...me creen? Oh, sí..cómo si me importaran ellos!!! Grrrrrrrrrr!).
Y es que a qué viene a cuento la pormenorizada descripción de este encuentro, me preguntas tú (lector, lector....te he extrañado!!) y pues al hecho de qué ahora te lo digo...y no comas ansias, ansioso (jojojojojojojojo)!
Ya alguna vez te he dicho lector que nosotros somos seres sociales y dentro de ese afán social nos hallamos con la necesidad de pertenencia, en otras palabras...nosotros buscamos que un grupo nos acepte, ansiamos pertenecer a alguien (y esto no solo referente a la "parejil" situación ni tampoco a la familiar, que como se suele esperar...ellos siempre nos aceptan así de loquitos como somos). Esa necesidad es muy humana, muy decente y muy estimable; sin embargo hay un pequeño problema (como en todo en esta vida, que si no nos aburrimos! XD)...muchas personas para poder cumplir con esa necesidad son capaces de cualquier cosa para encajar, incluso de dejar de ser ellos mismos para ser lo que otros querrían (y no en el bonito sentido de "hey, es que me ha dado un buen consejo"!!).
Y no solo hablamos del modo de vestir, de hablar, de los lugares a los que vamos, etc. Sino, y en especial, del deleite y derecho primordial de nuestra propia esencia!! Porque no hay ninguna otra María como lo puedes ser tú, ningún otro Josefo como lo eres tú!!!
Somos inigualables, únicos!! Lo somos porque así lo somos, es nuestro derecho inalienable; podemos coincidir con otros, pero no podemos ser otros!
A veces el ser como somos (si no es que somos unos "ya pues, no te pases! Eso es abuso!" Recuerden pues lectores míos que el ser como somos no significa que debamos atropellar a los derechos ajenos! Aunque tampoco es que nos atropellen a nosotros!! Lo digo lo suficientemente claro o lo explico con marionetas?) Significará que de repente le tengamos que llevar la contra a un buen grupo (por no decir a todos) y nos tengamos que afrontar "solos" en pos de nuestros propios pensamientos.
Porque si somos seguidores de sombras nunca seremos más que una sombra!
Así que, quién se cree un muñeco sin identidad, sin ton ni son? Alguien??? Si no, entonces....a qué le temen?
Atte.
Yo, la Autora que intenta con todas sus fuerzas ser ella misma!!
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