
Quién no se ha sentido devastado, derruido, empequeñecido, envejecido, agotado, abatido, hecho un guiñapo al lado de un camino tan transitado que nadie fija la vista al borde? Quién diga "no" que dé un paso adelante y nos permita odiarlo de tanta envidia (ja!).
Yo me he sentido así tantas veces que mejor no las cuento o acabamos en que les quiero ganar la partida y es que...ya sabes, soy acaparadora. Pero vamos, vamos...no es para que nos entristezcamos así y empecemos a calcular la altura de ese puente que tan seductor se nos presenta; al menos espera a que me termines de leer, luego ya podrás hacer lo que quieras y no vayas a osar dejar firmado en algún lado que fue mi culpa! (qué?! Detén tu grito espantado-horrorizado en mi orejita de porcelana...acaso no te habías ya acostumbrado a mi delicioso humor negro de algunas veces?..bahh...qué aburrido que eres!).
En fin, bueno...suspiremos..nos lo merecemos. La vida no es fácil, quién lo ha dicho en alguna ocasión de la larga historia humana? Nadie...obvio, las mentiras de tal calibre no se las cree ni siquiera el poster de Maradona colgado en el dormitorio de cualquier fanático del deporte persigue pelotas, ups...digo del dizque deporte rey (y quién es la Reyna? El tenis? No hay una falla genérica por algún lado?...vaya...cómo desvarío!); es cierto..la vida no es ningún paraíso de caramelo con nubes de algodón dulce, pero es la única vida que tenemos y vamos...la queremos en verdad de otro modo?
La vida es una larguísima Montaña Rusa, siempre vamos sacudidos de un lado a otro, para arriba y luego de golpe para abajo, hay gritos de toda especie...desde los alegres hasta los que es mejor no oír; sin embargo eso es lo que nos hace crecer, pero bueno...eso tú ya lo sabes, cierto?
El problema reside en que es difícil recordar tales detalles cuando nos hallamos en el "fondo" del meollo, cuando letra por letra nos sentimos MoRiR. En esos casos nuestros roles de víctimas son tan luminosos que muy pocas veces nos distraemos del emocionante pasatiempo que significa auto-compadecernos, y sinceramente...qué edificante es oír los susurros de "pobrecito" a nuestras espaldas, no?
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Qué no?..me niegas eso? Vamos, vamos...me vas a decir que nunca te has solazado en tu miseria, regodeándote como un gatito con su bola de mimbre favorita? Si me dices que no, no te creo...sí, sí...no te tengo fe y sabes por qué? La respuesta es sencilla, porque nosotros flamantes humanos somos un conjunto de exagerados más amantes de sus desgracias que de sus felicidades, síp...así es.
Nuestra "cara" favorita es la de resignación o aún más graciosa morisqueta, la bella máscara de la indiferencia... "sí, sí...mi familia se ha muerto, pero no es un problema para mí". Ajap, claroooo.
Peculiares seres somos, siempre atentos a demostrar nuestra fragilidad, nuestra falta de garbo cual leyenda ancestral...lo encantadoramente volubles que somos...y luego, pues entonces reclamamos a grito pelado al héroe necesario para salvarnos y rescatarnos de nuestro pozo ciego ahíto de miseria, decorado con los más impensables accesorios de tortura.
No, no...no es que esté diciendo que tu dolor no sea verdadero o que no valga nada, me has escuchado decir tremenda sandez? No, tampoco digo que no necesitas de ayuda...te repito, me crees tan soberbiamente sonsa?
Es solo que hoy quiero abrirte los ojos a una opción realmente económica (ya sabes que me preocupo por tus finanzas!) y esa es: convertirte a ti mismo en el héroe de tu vida. Ya sé que así te quito la opción del galanazo en caballo blanco o de la ninfa de cabellos perfumados, pero vamos...no hay que ser tan románticos...seamos..ejem...realistas (no me mires de ese modo jovencito y jovencita! Respétame por mis canas, caray! XD).
Ser nosotros nuestros PROPIOS héroes, se hacen a la idea?
Cada persona tiene un potencial increíble de ser un héroe o heroína, lo gracioso es que es más fácil ensayar nuestras técnicas de rescate con los pellejos ajenos que con los nuestros (a pesar del instinto de supervivencia...a pesar de él... Caray! No quiero ni imaginar qué fuera de nosotros sin el dichoso instintito, eh!). El por qué quizá tenga algo que ver con el hecho de que nuestra vista no suele ser tan buena...(no mires tus lentes, no me refiero a que necesites una nueva visita al oftalmólogo, aunque quizá sí...a ver, cuántos dedos te estoy enseñando?...ja! vamos es un chiste!... ¬¬ esas caras de velorio!) y con ello quiero decir (vale, vale..lo explico, no me muerdas), recuerdas el momento en que te dije que nos sentíamos MoRiR? Sí? Yap, pues a eso me refiero...a que nos SENTÍAMOS, no a que nos MORÍAMOS...me pillas la insignificantilla diferencia?
La vida puede ser, insistimos juntos, una pesadilla atroz llena de los más inimaginables problemas, puede que le guste meternos zancadillas...sin embargo, no nos morimos por ello...en verdad que no, la poco vista obviedad de que NO somos tan indefensos nunca ha sido mentira. Somos fuertes y no nos morimos tan fácilmente (aunque parezca lo contrario, pero tampoco es para que me lo apliques a todos los casos..aish!), entonces... (piénsalo fríamente) por qué tenemos que aclamar siempre por un héroe si nosotros mismos podemos levantarnos y empezar a poner en su sitio a todos los problemas?
No es imposible, se puede hacer...yo lo he hecho (vamos, si yo le hecho...todos podemos!). Soy mi propia heroína (y me refiero a la versión femenina de héroe no a lo que tú ya sabes...) cada vez que puedo serlo y aún así no le temo a aquellos que me pueden echar una mano en ello.
Vamos, eres fuerte!! Qué importa si hay millones de problemas? Los puedes vencer!! Si te caes, te levantas! Puedes llorar, gritar, patalear, incluso esconderte bajo las sábanas por algún tiempo...pero aún puedes! No seas cobarde, no TE decepciones.
El mundo es de aquellos que luchan, nadie te lo va a regalar. Así que...A LA LUCHA LOS VALIENTES!