Instantes de nostalgias

Una noche más en la que tu nombre rodea mi boca generándome cosquillas que no me son gratas, una noche más en la que me odio por ser sensata y dar respuestas perfectamente bien definidas.
Por qué no podré permanecer alguna vez callada? Por qué simplemente no puedo dejar correr el misterio de lo incierto y apostar a una mañana no necesariamente mal sentenciada?
Te añoro tanto que tengo miedo, miedo por extrañarte y no poder poner cura a este mal tan grande que es tu vacío en medio de mi alma.
Tengo aún una foto tuya, guardada bajo mil llaves en una carpeta secreta de mi computadora; la abro con miedo cada vez que no puedo más con esta sensación desesperada...maldigo en silencio y mordiéndome los labios...si tan solo yo no hubiera dicho nada, aún quizá estarías ahora aquí, conmigo.
Y reiríamos de las locas ideas que se nos ocurrían y me llamarías como solo tú me llamabas y yo te diría sobrecogida el sobrenombre cariñoso con el que un día en medio de poemas te bendije.
Y ahora ya no lloraría...
Pero no, y no...porque yo lo quise y ahora me lamento, mas ya no vale mi lamento; y qué será de ti me pregunto sin resuello? Me recuerdas aún o ya fui expulsada de tu memoria?
Qué egoísta soy en esta noche! No quiero ser olvidada, no quiero que dejes de recordarme y detengas el carnaval de besos que me pertenecían! No quiero...odio decirlo, pero no quiero. Soy tan infeliz que sufro lo que cosecho.
Rodrigo querido....cuan valiente soy ahora para decir tu nombre sabiendo que no me escuchas; no sé cómo llegaste a quererme y sé que fui yo quien dijo adiós y no volvió a verte, pero por piedad luna bella no me desampares ahora que el silencio es enorme y solo mi respiración me acompaña; no es que la soledad me haga daño es que mi soledad no tiene el consuelo de su aroma.
Él es mi él, y por favor te lo ruego acá desde la tormenta de mi calma, dile aunque sea en un susurro que....no, esto es muy injusto.
Buena noche amada luna, el silencio se queda conmigo, me lo gane a buena justa.

