compartiendo a un vate
y acá hoy compatiendo con ustedes este poema que evoca a un célebre mito griego con una picardía bastante singular....
-Romy, Dafne...te acuerdas cuando tomamos a posta nuestros primeros seudónimos?-
A APOLO, SIGUIENDO A DAFNE
Bermejazo Platero de las cumbres
A cuya luz se espulga la canalla:
La ninfa Dafne, que se afufa y calla,
Si la quieres gozar, paga y no alumbres.
Si quieres ahorrar de pesadumbres,
Ojo del Cielo, trata de compralla:
En confites gastó Marte la malla,
Y la espada en pasteles y en azumbres.
Volvióse en bolsa Júpiter severo,
Levantóse las faldas la doncella
Por recogerle en lluvia de dinero.
Astucia fue de alguna Dueña Estrella,
Que de Estrella sin Dueña no lo infiero:
Febo, pues eres Sol, sírvete de ella.
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Francisco de Quevedo y Villegas
pd. lamento no haber podido hacer alguna otra entrada, pero en la anterior me han desfraudado los mensajes. he de llorar mi duelo.




Comentarios sobre compartiendo a un vate
(Leda y Dánae, no? -Romy-)
ahora y por si las dudas...comparto en versión resumida este bello mito:
"El mito de Apolo y Dafne
De tal modo, el enamorado Apolo persiguió locamente a Dafne. Mientras, ella huía de él. Pero, poco a poco, Apolo fue reduciendo distancias y cuando iba a darle alcance, y se encontraba ya cansada, Dafne pidió ayuda a su padre, el río Peneo de Tesalia. Apenas había concluido la súplica, cuando todos los miembros se le entorpecen: sus entrañas se cubren de una tierna corteza, los cabellos se convierten en hojas, los brazos en ramas, los pies, que eran antes tan ligeros, se transforman en retorcidas raíces, ocupa finalmente el rostro la altura y sólo queda en ella la belleza. Este nuevo árbol es, no obstante, el objeto del amor de Apolo, y puesta su mano derecha en el tronco, advierte que aún palpita el corazón de su amada dentro de la nueva corteza, y abrazando las ramas como miembros de su cariño, besa aquél árbol que parece rechazar sus besos.
Como consecuencia de este lance, el laurel es la planta dedicada a Apolo, en recuerdo de su amor por Dafne. Una corona de laurel era el premio que recibían los ganadores del concurso Pítico."
agradescamos a: raulargente.blogspot.com/2007/01/el-mito-de-apolo-y-dafne.html - 34k , por su colaboración incosciente con esta redacción tan prolija.
pd. siempre dandole el apluso a la persona correcta.
jajjajja, cuánta cultura por akí¡¡¡¡¡¡

yo también aplaudo¡¡¡¡¡
Un beso ireth!!!!
Cuando nos contaste el mito, Ireth querida, no pude evitar recordar a mi amigo Marco Aurelio Denegri... leí un artículo de él, uno referido a la dentrofilia (busquen, busquen!!!) que me dejó intrigada (y eso es decir poco...
).
Por otro lado, me pongo a pensar que siquiera a Apolo le quedó un laurel...
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Amiga, claro que recuerdo nuestros primeros nombres de escondite, claro que sí!!! Lo que te has olvidado es el nombre de Ariadna, ese que pensé usar para nombrar a alguna hija mía proyectada para un futuro, y ahora lo compruebo, bastante lejano. Miles de besos.
Aunque no lo creas, me paso por aquí todos los días...Exactamente como prometí..Un abrazo