
Y me hallaba no hace mucho (contando minutos y segundos, pues menos de las 24 horas consabidas que conforman un día...qué exactitud, exactitud!) dando vueltas cual asteroide por uno de esos azares que tiene la intención en una de las más grandes tiendas por departamento de mi ciudad, mi órbita giraba dentro de los límites señalados por sendos maniquíes que mostraban a los ojos curiosos lo recién arribado, "vestimentalmente" hablando, claro. O lo que es lo mismo decir, me hallaba curioseando entre percheros y más percheros.
Ya sumergía la nariz entre coquetos frunces como examinaba con ojo crítico las cintas de dos blusas ubicadas un poquito más allá...encaje, cachemir, algodón no peruano (lo cual es una desgracia), marcas alegres y etiquetas de Asia media.
Tras unos cuantos minutos después o tal vez fueran algunas cuentas buenas horas (no estoy muy segura de cuál fue el lapso, en fin...yo no lo sentí!) y ya con los brazos abarrotados de prendas, enrumbe mis pasos hacia los vestidores mientras llamaba a mi madre (mi eterna acompañante en estos menesteres) para que me acompañe y así, compartiera conmigo la sentencia de mi apariencia con tal o cual traje.
Las prendas de todo tipo descansaban semi-desmayadas sobre el curioso puf que suelen colocar en cada cubículo mientras yo iniciaba el molesto (porque siempre acabo despeinada y enredándome con algo) proceso de quedarme en ropa interior frente a un espejo de cuerpo entero (lo cual siempre me hace sentir expuesta, me pregunto si tendré alguna tendencia persecutoria...jummm). Después de largas miradas desde todos los ángulos posibles a mi propia anatomía (de las cuales saque en claro, muy serias conclusiones...y no, no todas eran malas), empecé a colocar una tras otras a las distintas indumentarias que con tal propósito había seleccionado, todo ello alternado de breves intervalos durante los cuales realizaba una suerte de modelaje ante los ojos de mi madre, de la encarga de vestidores y otros tantos "quizá compradores" que en las mismas actividades se hallaban (asunto siempre vergonzoso, en especial cuando tu vecina de cubículo posee un tipo tal que la envidia se te hace un chiste inocente).
Algunas me iban bien, algunas me iban con "ehhh...pues..." que significaba mejor no, otras me iban de mil maravillas y otras, claro es, no me iban, pero ni por susto (aunque al maniquí todo le sentaba de miedo). En fin, en ello estaba yo con tranquilidad interna hasta que a mis oídos llegó lo que un alguien le dijo a otra alguien acerca de mí y mis ropajes. La oración completa no vale la pena mencionarla, pero el calificativo con diminutivo, sí. Y gracias a ello doy porque o sino ya fácilmente podría yo estar en la cárcel con un crimen a cuestas y con mi orgullo vengado.
Que cuál fue el adjetivo esgrimido? Es que ves la foto que a mi rostro muestra (y un poco más de tan solo mi rostro) y aún así osas hacer tal pregunta?! Dime, aparte de bella, inteligente, talentosa, "maniosa", lunática, errática, irónica, absurda y pintoresca...qué otro atributo me das? (ya, ya...sí, me he auto elogiado un poco, pero vamos...si no lo haces tú, lo he de hacer yo, no? Una suerte de masturbación mental).
Bueno....y la respuesta es...? Qué?! Qué aún no la tienes?! Vamos, vamos...que me sonrojas! Jajajajjajajajajajajajajajjja...ya, bueno...la historia es que delgadita no soy. Por tanto....sí, eso...ya.
Y es por tal motivo, razón y circunstancia que BENDITOS sean los "-itos" e "-itas" del mundo!! Ya que pintan con dulzura los epítetos que carentes de ellos resultarían crudos y enojosos, y culpables por ende, de muchos crímenes del honor.
Porque prefiero que me digan "gordita" antes que gorda a secas (o mojadas, si es que llueve, claro) ya que aunque la verdad no sea alterada al menos así ya no me siento tan ultrajada a pesar de que bien ame a los chocolates y helados (culpables de tentación) cuyas señas se muestran en mi no esmirriada figura (culpable de hecho).
Por tanto, te salvaste por muy poco vecino indiscreto y chismoso...agradece devotamente al "-ita" salvadora y para la próxima vez, cuidado, cuidado...uno nunca sabe qué oído tiene el prójimo criticado y mucho menos, qué dulce carácter el cual posea.
Prevenidamente,
IRETHSUE, la chica que no hace líos por no ser una 90-60-90 sin tampoco aspirar a ser una circunferencia infinita.
Pd. foto de ya algunos meses (se me descoordino el programa del cel por tanto es una larga historia el por qué no tengo fotos nuevas). Mis condolencias a todos ustedes que tienen la desgracia de verla, pero os doy mi palabra de que no es por exhibicionista que la publico sino porque no hallé ninguna imagen acorde a lo que quería, así que...No me odien!